Atahualpa Yupanqui

DOLOR DEL ALMA
                     
Sí, el dolor físico es más comprensible, más normal¸ fuerte o débil, continuo o intermitente, es universal… ¿Siempre explicable?...
Bueno, sí, a veces es misterioso, aún para la ciencia, pero casi siempre se puede entender, incluso equivocadamente… Pero el dolor del alma, ¿Cómo los describirías?  No sabés… Para mí es como una niebla que baja y te oprime el pecho. Te deja “amortiguada”, disminuida, despersonalizada… Caminás como un duende, sin peso, pensás sin pensar… Sí, como si no te entendieras a vos misma, ni desearas participar de la vida: Las alegrías que antes compartías te resultan extrañas, ajenas, sin sintonía con tu sentir… ¿Cómo que nunca la registraste? ¿…y cuando tu hijo adolescente dijo, que no habías sido una buena madre?, ¿Comprendiste?, ¿lo justificaste?... pudiste interpretar sus sentimientos, a pesar de quererlo como lo querés…? No, no estabas muerta, estabas viva y tu mundo de expectativas habían desaparecido mezclado con la bruma que envolvió tu alma… ¿Te das cuenta? Es una sensación tan distinta que es como haber quedado en lo profundo de un vacío, sin poder asirse a nada ni a nadie…

         NELLY  NAVA

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